""

lunes, 10 de julio de 2017

Mis reflexiones | Maldito síndrome posvacacional

No hay cosa que me tome con más desgana que eso de volver a la rutina. Mira que me empeño en hacerme a ella: ¡pero nada, no hay manera! Y la cosa se pone bastante peor, si volvemos de alguna escapada a mi tierra. Porque en mi caso, estas visitas a casa suelen tener una doble cara: al principio te dan un subidón pero a la vuelta conllevan una tremenda desolación. Y es que me da la sensación que eso de vivir fuera, parece ser pan comido visto desde la perspectiva ajena. Oye, que yo no digo que tenga sus ventajas, pero emocionalmente agota a cualquiera. Porque eso de irse de vacaciones a donde viviste más de media vida, es sin duda algo bien raro de procesar: ¡y aún más, si llevas a rastras de aquí para allá: ¡una doble identidad!




Dicen que eso del síndrome posvacacional, mejora si se reservan unos días libres a la vuelta para ir adaptándose a lo que te espera. Pero yo vuelva cuando vuelva, los días anteriores al viaje ya estoy toda necia. Los que me conocen ya bien lo saben, así que: ¡para qué haceros sufrir entrando en detalles! Del rollo de la actitud positiva ya ni hablamos, porque más bien en mi caso se convierte en tremendista: que si cuanto voy a echar de menos esto y aquello, que si mi Romeo, lo que daría yo por unos días más. Pero sobre todo: ¡cualquiera vuelve ahora a esa cansina bilingualidad! Soy capaz de tirarme horas lamentándome, pero que le voy a hacer si al fin y al cabo es mi terapia particular pre-posvacacional.



Con el sueño no suelo tener problemas porque de la mala leche que acumulo esos días, suelo dormir como una piedra. Pero lo del apetito, sí que me afecta. Y es que después de estar una temporada disfrutando de mis platos favoritos, ir al supermercado alemán se convierte en una auténtica odisea. Y hablando de comida. Resulta que descubrí un restaurante asturiano estupendo que además de pillarnos cerca de casa, tiene una decoración exquisita. Se llama La Cacharería y es uno de los culpables de mi tremenda desdicha. Después de probar sus croquetas o su tarta de queso casera, a ver quién se atreve a sacarme a cenar por aquí fuera.



Pero no todo van a ser calamidades, porque durante las vacaciones también estuvimos de boda. ¡Y no precisamente una cualquiera! Una de esas en las que no falta detalle y en las que los novios por nada del mundo ahorran en los fuegos artificiales. Eso sí, el buen tiempo por allí duró más bien poco, pero nada es comparable con lo que nos recibió a la vuelta. Un Berlín hibernal con unas temperaturas bien frescas y unas inundaciones tremendas. Lo que aún me enfada más porque:  ¡venía loca de contenta con la maleta llena de ropa veraniega nueva! A todo esto, no os preocupéis mucho que  pronto estaré bien. Aunque reconozco que hasta que no pasen unas semanitas, mis cambios de humor no pararán de subir a bajar: ¡más o menos como últimamente mis seguidores de Instagram!




¡Ya estoy de vuelta! ¿Y vosotr@s? ¿Cómo ponéis remedio al síndrome posvacacional? ¡Espero vuestros comentarios!

Y si te has quedado con ganas de más, sígueme en las redes sociales donde comparto mi día a día y un montón de recomendaciones más. 

20 comentarios:

  1. y en la boda estábas guapísima!!!
    Creo que lo puedo entender, desde luego no es lo mismo irte de vacaciones, que hacer éstas en tu hogar junto a los tuyos. ¡Espero que estés mejor y que pensar en la nueva SÚPER aventura que te espera haya hecho desaparecer un poco este síndrome post vacacional!

    Besos rojos por doquier GUAPA!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Inma! No te creas que aún sigo arrastrándolo 😂😂 Un beso!!

      Eliminar
  2. Ánimo Pepa! Menos mal que te llevaste algún que otro manjar asturiano que seguro que ayuda 😉💕

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias sister! Ya te digo, casi estoy terminándolo 😌😌

      Eliminar
  3. ¡¡Ánimo guapa!! La verdad es que para todos volver de las vacaciones siempre es un fastidio, aunque entiendo que en tu caso se lleva peor si la vuelta supone irse de "casa". Pero bueno, intenta ver el lado bueno y verás que en pocos días nos estás hablando de las maravillas de las que tienes oportunidad de disfrutar en Berlín ;)
    Un besote!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En esas estamos Lara! Bien me conoces, ya estoy preparando el próximo berlineo! 🙌🏼

      Eliminar
  4. muchísimo ánimo guapísima! por cierto, las fotos son una preciosidad.

    besitos y feliz lunes
    www.aprendiendoaquererme.com

    ResponderEliminar
  5. Si tu estas triste,te puedes imaginar yo, te hecho de menos,eres la alegría de la casa, como disfrutamos Pepa.

    ResponderEliminar
  6. Pués mira bonita; después de leerte, me doy cuenta de que la que tendría que tener el síntoma anti-vacacional, soy yo, jaja porque estoy pasando mis vacaciones en la cocina de mi casa, a la que el pintor le esta dando una capa de maquillaje atrevido, de los colores del cupcake; es decir rosa y turquesa (atrevida que soy) y espero que la deje como nueva. Pronto pondré post :)
    Nada cariño, solo te queda recordar los buenos momentos, que como huella táctil estarán por siempre en tu corazón, y nadie os quitará lo "bailao".
    Por cierto hacéis una parejita divina.
    A DISFRUTAR QUE LA VIDA SIGUE; Y A PREPARAR LAS VACACIONES DEL PRÓXIMO AÑO :)))
    Conxita

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Conxita! Que salada eres! El nuevo look de tu cocina pinta muy bien, ya nos la enseñarás 😁

      Eliminar
  7. Me encantan las fotos, son preciosas, muy originales, muy tuyas. El look de boda ideal y seguro que disfrutaste mucho. Lo peor terminar las vacaciones... pero bueno terminaras acostumbrandote.

    Besitos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Olga! Que razón tienes, no me queda otra!

      Eliminar
  8. ¡Ánimo Pepa! Que el tiempo pasa volando y nada tienes la siguiente visita en Berlín o el siguiente viajecito...Tu visualñízalos y verás que rápido se te olvida! jeje Por cierto, aprovechando esta entrada, te has dado cuenta que los alemanes no tienen 'síndrome postvacacional' ¿Será que a los españoles nos encanta quejarnos? jaja Me llamó mucho la atención que al volver de mis primeras vacaciones en España, empecé a quejarme en la oficina y nadie me entendía... así que, miré en mi salvadora wikipedia, que es mil veces mejor que cualquier diccionario, y apenas hay entradas de esto! Ni referencias bibliográficas o webs en otros idiomas. Los anglos si que lo llaman 'post holiday blue', pero no debe usarse mucho... no sé! ¿Tu que información tienes de este tema? Un saludo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola! Pues esta vez me está costando más, porque voy a tardar en volver. Ya os contaré...Tienes toda la razón, por aquí eso del síndrome posvacacional se oye menos. Tampoco conozco el término alemán. Aunque yo si que escucho alguna que otra queja entre los alemanes que conozco a su vuelta... En nuestro caso creo que es diferente, porque no es lo mismo irse de vacaciones a casa que a otro lugar. Al menos a mí me afecta más y de diferente manera. Será buena noticia, no? Porque significará que no estamos tan tremendamente alemanizadas :) :)

      Eliminar
  9. Yo volví al curro el martes, y oye, fenomenal, lo malo que se oyen las charangas de San Fermín desde la ventana y te dan ganas de bajar, pillar un marianito y a bailarrrrr... Bonitas fotos ♥♥

    ResponderEliminar
  10. ¡¡Pepilla mucho pero que muuucho ánimo!! Tu puedes con la vuelta y con mucho más.
    Sinceramente tengo que decirte que me ha gusta requetemucho esta entrada. Tus reflexiones de vuelta me han parecido hasta graciosas y una manera de conocerte más.

    Estabais espectaculares en la boda. Tu vestido ideal y menudo pelazo maja ;).
    Las fotos me han encantado otra vez.

    Te mando un beso muy muy gordo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues a mí me encantan tus comentarios! Me suben muchísimo el ánimo :) :)
      Besos de vuelta, para tí y toda la familia!

      Eliminar

¡Muchísimas gracias por tu comentario!