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20/4/18

NY by Pepa | Reflexiones de despedida


Nunca me había imaginado que tendría la posibilidad de vivir medio año en Nueva York. Y reconozco que en mi caso, tampoco era uno de esos sueños que sí o sí te mueres de ganas por cumplir. ¡Todo lo contrario que para much@s de vosotr@s! Porque durante mi etapa neoyorquina, no habéis dejado de escribirme para darme la enhorabuena o simplemente para decirme que a través de mis historias: ¡habéis hecho de mi aventura la vuestra! Parece que fue ayer, cuando cogí por primera vez un taxi amarillo que me llevó desde el aeropuerto a Manhattan en pleno verano. Nunca se me olvidará como aluciné con semenjante despliegue de rascacielos, tráfico y barullo agotador que caracterizaba en esa época las calles de Nueva York. Al principio, no le cogía el tranquillo y pensaba para mí misma: ¿dónde narices me habré metido? Pero fueron pasando los días y las semanas, y una vez que todo a mi alrededor pasó a ser familiar: ¡conseguí crear una rutina que no me podía gustar más! Y que aún, estando ya instalada en Berlín: ¡me resisto a abandonar!

4/3/18

Nuevayorqueando | Mi visita al *Empire State Building*

No sé si a vosotros también os pasa, pero en mí caso: el tiempo me pasa aún más rápido, cuanto más mayor me hago. Y es que: ¡no me puedo creer que ya lleve medio año nuevayorqueando! Ya conozco Manhattan como la palma de mi mano, me defiendo con el inglés americano y aunque os cueste imaginároslo, lo que más feliz me hace aquí: ¡es hacer vida de barrio! Entre semana suelo visitar más o menos los mismos lugares que me pillan a la vuelta de la esquina y donde ya me acogen como una auténtica neoyorquina. Sin embargo, los fines de semana intento salir de mi zona de confort y cambiar el chip comodón. Disfrutar de unas vistas de infarto, siempre pone la guinda a cualquier plan medio improvisado. Y si se trata de visitar el rey de los rascacielos art déco: ¡automáticamente se convierte en una planazo!

10/2/18

Fin de mi road trip | Día 7: De vuelta a California


Así empezó mi primer día del año 2018. Poniéndome un vestido largo de lo más veraniego, y recorriendo las autopistas que unen los estados americanos: ¡Arizona y California! Un día soleado que como os contaba en el anterior post, comenzaba en *Tucson*. Una increíble ciudad en el sur de Arizona inmersa en el *desierto de Sonora* y que alberga el *Saguaro Park*: ¡un parque nacional americano plagado de cactus que por nada del mundo deberíais dejar de visitar! Cinco o seis horas de carretera, era lo que teníamos ese día en el plan. El destino final no era otro que llegar a Palm Springs (California). Sí, justamente: ¡nuestro punto inicial!

2/2/18

Mi road trip por Arizona | Días 4 a 6



No sé si lo sabréis o no. Pero entre el montón de cosas que me apasionan: ¡están los cactus y los pájaros! Para nada aspiro a ser una experta en el tema, y me conformo tan solo con observarlos o fotografiarlos de vez en cuando. Alguien que me conoce muy bien, me regaló en mi último cumpleaños una guía de pájaros norteamericanos. Justo de esas, en las que se especifica al detalle: dónde viven, cómo son y lo mejor: ¡cómo avistarlos! Os imaginaréis que en cuanto descubrí la de colibrís -aquí conocidos como Hummingbirds- que habitan los desiertos del sur de Arizona, mis ojos: ¡empezaron automáticamente a hacer chiribitas cuanto menos desorbitados!

26/1/18

Mi road trip por Arizona | Día 3


¡Parece que la cosa se iba poniendo cada vez más gustosa! Apenas habíamos estado unos días de ruta, y ya estabamos alucinando con el montón de experiencias vividas y los paisajes que íbamos dejando atrás que nada tenían que ver con lo habitual. Cada día era único y nos convencía aún más, de que haber hecho este viaje de carretera en plenas Navidades: ¡había sido el mejor plan! Como os decía en el post anterior, el tercer día nos despertamos en Page. Como habíamos llegado totalmente a oscuras, me sorprendió bastante lo que me encontré al abrir las cortinas de la habitación del hotel. Un panorama árido, y marronizo. Más o menos: ¡como de otro mundo! ¡Y si no me creéis mirad la segunda foto! Hicimos un par de compras y cogimos un par de cafés para llevar. ¡La aventura estaba por empezar! En un par de horas estaríamos en Monument Valley, uno de esos lugares que al menos en mi caso: ¡siempre soñé visitar!