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lunes, 7 de agosto de 2017

¡Hasta septiembre! ¡Nos vemos en NYC!

Hoy me paso por aquí para deciros que me tomo unas vacaciones del mundo blogger y que no me tendréis por aquí hasta mediados de septiembre. Será entonces, cuando ya estaré totalmente acomodada en Nueva York y lista para bombardearos con mis reflexiones e imprescindibles de la que será durante medio año: ¡mi ciudad! Y que mejor manera de despedirme por esta temporada, que contestando a las 11 preguntas que me ha dejado una bloguera muy maja en My expat world. Al igual que yo, también habla unos cuantos idiomas, le encanta viajar y está tremendamente alemanizada.



 1. 3 cosas indispensables que siempre llevas en tu equipaje
Mi cámara de fotos, todo lo necesario por si me apetece pegarme una carrera, y mi neceser de cósmeticos y maquillaje. Quien me conoce, bien lo sabe: ¡para mí esto último es más que indispensable!

2. ¿Cuál es el viaje de tus sueños?
Por suerte, ya lo hice: ¡mi viaje de carretera por California! Pero algún día me gustaría visitar: África del Sur o México.

3. ¿Cuál es la comida más exótica que has probado durante tus viajes?
Debo ser muy sosa, porque nunca probé nada fuera de lo normal. Y me da a mí, que por más que viaje: ¡este punto se va a quedar tal cual!

4. ¿Has pensado alguna vez en abandonar el blog?
¡Nunca! Compartir mis reflexiones y aventuras: ¡es una afición más! Disfruto un montón escribiendo y editando mis fotos para cada post semanal. ¡Y que te voy a contar! Me encanta leer los comentarios que me dejan o los correos electrónicos llenos de agradecimiento.

5. ¿Cuánto tiempo dedicas a escribir cada artículo o entrada?
Suelo dedicarle un par horas a la semana, y siempre lo hago un día en concreto. Suelo escribirlo del tirón, aunque nunca publico nada sin repasarlo al día siguiente y darle una buena corrección. Otra tema sería el tiempo que dedico a editar las fotos, a actualizar las redes sociales o a mejorar detalles del diseño. 

6. ¿Qué destino volverías a visitar una y otra vez?
¡Palm Springs! Se trata de una pequeña ciudad en California, a pocos kilómetros tanto de L.A. como del auténtico desierto. Todo allí es muy inspirador: ¡como de película! Hay un montón de hoteles de diseño increíbles entre los que elegir y el buen tiempo acompaña hasta en invierno. Tampoco faltan los parques naturales, los buenos restaurantes, las palmeras y los cactus, las fiestas de piscina, los festivales ni los planes culturales. (Repasa mis imprescindibles de Palm Springs aquí).

7. ¿Recuerdas algún acto de bondad que hayas presenciado en un viaje?
Recuerdo que en Utah (Estados Unidos), había un mendigo sentado en el aparcamiento de un mítico restaurante de comida rápida para llevar. Hacía un calor horripilante y yo estaba esperando dentro del coche mientras el Pepe compraba un par de cafés. En apenas diez minutos que duró mi espera, ví como diferentes personas se dirigían al pobre hombre para darle agua, café o bollería recién comprada. Por la forma en que se relacionaban con él probablemente se conociesen de su rutina diaria. Cada día, doble desayuno: uno para ellos y otro para esa persona necesitada.

8. ¿En que lugar del mundo te gustaría vivir indefinidamente? ¿Y sólo una temporada?
Indefinidamente no me imagino otro lugar que España o Alemania. Al fin y al cabo, es entre estos dos países donde tengo a mi familia, amigos, pareja y un montón de cosas que ya son parte de mí por igual y a las que no podría renunciar. Sin embargo, por una temporada me iría a cualquier sitio. Ya vivimos en Londres y ahora tenemos la suerte de irnos a Nueva York en apenas unas semanas.

9. ¿Viajar sol@ o acompañad@?
 
No me puedo imaginar ninguno de mis viajes o aventuras: ¡sin mi Pepe! Nos encanta pasar tiempo juntos organizando nuestros viajes al detalle, disfrutar de los hoteles y restaurantes allá donde vamos  y lanzarnos a la aventura en pareja.

10. ¿Cuál es el peor momento que has vivido en un viaje?
Por suerte, apenas he tenido contratiempos. Como mucho, algún retraso o una pequeña avería de un coche de alquiler. ¡Ni siquiera me han perdido una maleta!

11. ¿A qué persona con la que nunca hayas podido viajar te llevarías a tu próximo viaje?
A cualquiera que se anime a acompañarme y con quien pueda ser yo misma sin tener que adaptarme.  La verdad es que se me ocurren bien de blogueras majísimas que se pasan a menudo por aquí, con las que me pegaría un buen viaje. ¿Qué me decís? ¿A cuál os apuntáis?


 
¡Nos vemos a partir de septiembre en NYC!

Pero mientras tanto puedes seguirme en las redes sociales donde seguiré
compartiendo mi día a día y alguna que otra recomendación más.

 

lunes, 31 de julio de 2017

Cosas de Pepas | Mis imprescindibles para mejorar mi inglés de manera autodidacta

Como ya os voy contando por las redes sociales, en unas semanas el contenido del blog dará un giro radical. Los más despistados os preguntaréis: ¿por qué? Pues resulta que nos ha surgido la oportunidad de mudarnos seis meses a Estados Unidos, así que por una temporada cambiaré Charlottenburg por Manhattan y lo de berlinear se transformará en un: ¡nuevayorkear sin parar! Os imaginaréis que ya andamos como locos. Locos de contentos porque se nos apetece muchísimo este nuevo cambio de aires y locos de atar, debido al mogollón de trámites y preparativos que aún nos quedan por cuadrar. Pero entre todo este aluvión organizativo, una de las cosas a las que más me dedico: ¡es a mejorar mi inglés! Y como me da que esto de los idiomas es un quehacer universal, hoy voy a compartir con vosotros: ¡Mis 5 imprescindibles para refrescarlo de lo más original!



1. Mira tus series estadounidenses favoritas en versión original
Esta en concreto, es una de las cosas que más me ayuda a la hora de mejorar mi pronunciación y aprender expresiones *made in USA*. Younger, Master of None, Friends from College, Gossip Girl o 2 Broke Girls, son algunas que ví al completo y con las que me voy haciendo una idea de lo que será mi vida en Nueva York. Aunque tampoco me pierdo ninguna donde la Costa Oeste sea la gran protagonista. Es el caso de: Grace and Frankie, Glow, Girlboss, Westwordl, Young & Hungry o Better Things.

2. ¿Bendita o maldita gramática?
Si algo me sobra, son libros con los que repasar la gramática inglesa. Pero uno tan ligero y llevadero como Flash Grammar de Pons, es digno de recomendar. Esta organizado por nivel de dificultad, y los aspectos esenciales se tratan de manera muy gráfica y fácil de procesar. Incluso hay ejercicios (con las soluciones incluidas) para practicar. ¿Quieres la tuya? Pídela aquí en un plis plas.

3. English is not easy!!!!!!
Se trata de un libro de lo más original. Su autora y dibujanta Luci Gutiérrez, decidió irse a Nueva York para aprender de una vez por todas a hablar bien inglés. Su método: recordar los aspectos más peliagudos del idioma a través de divertidos dibujos y esquemas. Ahora ha recopilado todos ellos para nosotros en este libro, y os aseguro que entre carcajada y carcajada repasaréis aspectos claves del inglés sin apenas daros cuenta. Puedes comprarlo pinchando aquí.

4. Diccionarios online
No conozco nada más práctico, para los que al igual que yo: ¡estudiamos de manera autodidacta! Que gusto da, tener el móvil a mano para  buscar el significado de algo que no nos cuadra y necesitamos saber pero ya. Suelo usar es.bab.la pero seguro que vosotros conoceréis un montón más, que me podáis recomendar.

5. Y una vez allí: hacer el día a día como un habitante más
Ir al mercado, interactuar con la gente del lugar, adaptarse a los hábitos y horarios o escuchar la radio, son algunas de las cosas diarias que normalmente más me ayudan a absorver la cultura y el idioma. Pero otra cosa bien práctica, es hacerse con un tandem. Es decir, quedar de vez en cuando con una persona nativa, con la que intercambiar tus conocimientos de español a cambio de su inglés. Normalmente se hace de manera informal, mientras se conversa tomando café o disfrutando de alguna actividad cultural. ¿No os parece lo más?

¿Qué me decís? ¿Coincidimos en métodos? ¡Espero vuestros comentarios!

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lunes, 24 de julio de 2017

Inspiración | Lübeck en imágenes by Pepa


No sé a vosotros, pero a mí las escapadas de fin de semana me encantan. Hace poco nos fuimos a Lübeck, una ciudad norteña alemana a más no poder y famosa por ser la ciudad del mazapán. El principal motivo del viaje, era pasar tiempo con unos amigos alemanes de toda la vida que allí tenemos. Pero entre idas y venidas, siempre llevaba la cámara encima y no perdí oportunidad de fotografiar rincones bonitos que resultaron ser: ¡una auténtica inspiración visual!

 
 
 
 
 

Dicen que en Lübeck todo es medieval al más puro estilo gótico báltico. Y precisamente, es esta combinación de estilos tan peculiar: ¡la que le da ese carácter tan mágico a la ciudad! Si hay algo que no le falta, son callejuelas empedradas y fachadas de ladrillo rojizo. Y hay que ver lo bien que combinan con ambas, tanto las puertas en tonos pastel como los rosales florecidos (foto 2).

 
 
 
  
 
 

De las cosas que más me gustaron fueron: su ayuntamiento de ladrillo blanco lleno de adornos y contrastes (foto 12) y su antiguo almacén de sal (foto 7) situado a orillas del río. Su zona más comercial y peatonal tampoco está nada mal, donde se pueden tomar deliciosos cafés con helado, comprar el famoso mazapán Niederegger o simplemente observar a la gente del lugar. Pero para que os voy a engañar, yo con lo que más disfruté fue fotografiando fachadas llenas de color en las que no faltaba detalle, y sobre todo perdiéndome por sus característicos patios habitados. Claro, sin tener en cuenta las largas conversaciones desde el desayuno hasta la cena, cuyo propósito era sin más: ¡celebrar la amistad!

¿Qué me decís? ¿Conocéis esta ciudad? ¡Espero vuestros comentarios!

No esperes más y reserya aquí tu hotel para conocer esta maravillosa ciudad. Nosotros nos quedamos en el Atlantic Hotel Lübeck, situado en pleno casco antiguo: ¡y nuestra estancia no nos pudo gustar más!

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lunes, 17 de julio de 2017

Berlineando con mi hermana | 10 imprescindibles para ventiañeros

Hoy tenemos en el blog una visita un tanto inesperada. Se trata nada más y nada menos que: ¡de mi hermana! Siempre que llega el buen tiempo, viene a visitarnos y se queda a berlinear una buena temporada. Y es que ella misma lo dice: ¡Berlín le encanta! Aquí donde nos veis, nos sacamos diez años de diferencia. Digamos que yo soy de principios de los ochenta y ella es más de los noventa. Pero si os digo la verdad, esto nunca supone un problema y es más: ¡a medida que cumplimos años, más nos mimetizamos! A saber, quizá sea que pasamos muchas horas juntas o que whatsappeamos demasiado. Sea como sea, aquí tenéis la lista de imprescindibles berlineses que me ha enviado. Así que si queréis, me podéis acompañar dando un salto tremendo en el tiempo y perdiéndonos por Berlín como si aún fuéramos ventiañeros.



1. Un desayuno en Makrönchen (Leonhardtstraße 9)
Esta cafetería es ideal para esos días en los que Pepa y yo necesitamos un momento de relax berlinés. Un gran café con leche y un par de macarons suben el ánimo a cualquiera. Mi favorito es el de frambuesa relleno de mermelada.



2. Arrasar las droguerías Dm vs. Rossman
Puedo pasarme horas probando maquillaje, colonias, etc. Pero lo que más me gusta de ambas, es que puedo encontrar una gran variedad de productos para mi piel sensible.

3. Un paseo dominguero por la avenida KuDamm
Escaparatear con frappuccino en mano nunca viene mal. Entre Chanel, Gucci, Prada, o mi favorito, Valentino… ¡Cualquiera no encuentra inspiración para la próxima temporada!



4. Un tentempié en el Café Kranzler (Kurfürstendamm 18)
Siempre necesito una pausa en pleno shopping berlinés. Un café y una tarta veganos mientras observo pájaros de lo más cosmopolitas me sienta de maravilla.



5. Unas compras: KaDeWe (Tauentzienstraße 21-24)
Siempre es un placer perderme entre las delicatessen del Kadewe. Su supermercado que es de lo más internacional y la planta de complementos: ¡son mis partes favoritas!

6. De museo: Alte Nationalgalerie (Bodestraße 1-3, Museumsinsel)
Me encanta toda la exposición, pero especialmente me quedo con los cuadros de Claude Monet. Además, su arquitectura interior y las pinturas en tono pastel de sus techos tan históricos me encandilaron.



7. De excursión: ¡al zoo! (Hardenbergplatz 8)
Ir al zoo es de las cosas que más me gustan y he de confesar que disfruto como una enana. Adoro todos los animales, pero lo que más me impresiona es observar al gorila Ivo desde la distancia, pues siempre me sorprende. ¡Y sobre todo si tiene su manta!



9. De aventura: Hackescher Markt (Berlin Mitte)
Me encanta acercarme hasta el Hackescher Mark y dar un paseo para descubrir edificios y tiendas de lo más berlinesas. Para recargar pilas, os recomiendo la pizza margarita y la cerveza de la casa en la terraza de Clärchens Ballhaus (Auguststraße 24).



10. Para acabar el día: Monkey Bar (Budapester Straße 40)
Siempre me encanta pasar una noche marchosa en las alturas con Pepa. Y para acompañar ¡marchando unas patatas dulces -que aquí se llaman Süßkartoffel- y un cóctel bien frío de frutos rojos, bitte!

¿Habéis visto que hermana más estilosa tengo? ¿Qué os han parecido sus recomendaciones? ¡Espero vuestros comentarios!



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lunes, 10 de julio de 2017

Mis reflexiones | Maldito síndrome posvacacional

No hay cosa que me tome con más desgana que eso de volver a la rutina. Mira que me empeño en hacerme a ella: ¡pero nada, no hay manera! Y la cosa se pone bastante peor, si volvemos de alguna escapada a mi tierra. Porque en mi caso, estas visitas a casa suelen tener una doble cara: al principio te dan un subidón pero a la vuelta conllevan una tremenda desolación. Y es que me da la sensación que eso de vivir fuera, parece ser pan comido visto desde la perspectiva ajena. Oye, que yo no digo que tenga sus ventajas, pero emocionalmente agota a cualquiera. Porque eso de irse de vacaciones a donde viviste más de media vida, es sin duda algo bien raro de procesar: ¡y aún más, si llevas a rastras de aquí para allá: ¡una doble identidad!




Dicen que eso del síndrome posvacacional, mejora si se reservan unos días libres a la vuelta para ir adaptándose a lo que te espera. Pero yo vuelva cuando vuelva, los días anteriores al viaje ya estoy toda necia. Los que me conocen ya bien lo saben, así que: ¡para qué haceros sufrir entrando en detalles! Del rollo de la actitud positiva ya ni hablamos, porque más bien en mi caso se convierte en tremendista: que si cuanto voy a echar de menos esto y aquello, que si mi Romeo, lo que daría yo por unos días más. Pero sobre todo: ¡cualquiera vuelve ahora a esa cansina bilingualidad! Soy capaz de tirarme horas lamentándome, pero que le voy a hacer si al fin y al cabo es mi terapia particular pre-posvacacional.



Con el sueño no suelo tener problemas porque de la mala leche que acumulo esos días, suelo dormir como una piedra. Pero lo del apetito, sí que me afecta. Y es que después de estar una temporada disfrutando de mis platos favoritos, ir al supermercado alemán se convierte en una auténtica odisea. Y hablando de comida. Resulta que descubrí un restaurante asturiano estupendo que además de pillarnos cerca de casa, tiene una decoración exquisita. Se llama La Cacharería y es uno de los culpables de mi tremenda desdicha. Después de probar sus croquetas o su tarta de queso casera, a ver quién se atreve a sacarme a cenar por aquí fuera.



Pero no todo van a ser calamidades, porque durante las vacaciones también estuvimos de boda. ¡Y no precisamente una cualquiera! Una de esas en las que no falta detalle y en las que los novios por nada del mundo ahorran en los fuegos artificiales. Eso sí, el buen tiempo por allí duró más bien poco, pero nada es comparable con lo que nos recibió a la vuelta. Un Berlín hibernal con unas temperaturas bien frescas y unas inundaciones tremendas. Lo que aún me enfada más porque:  ¡venía loca de contenta con la maleta llena de ropa veraniega nueva! A todo esto, no os preocupéis mucho que  pronto estaré bien. Aunque reconozco que hasta que no pasen unas semanitas, mis cambios de humor no pararán de subir a bajar: ¡más o menos como últimamente mis seguidores de Instagram!




¡Ya estoy de vuelta! ¿Y vosotr@s? ¿Cómo ponéis remedio al síndrome posvacacional? ¡Espero vuestros comentarios!

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