""

16/8/16

Berlineando ⎟ Drachenberg + Grunewald

Los que vivimos frente a frente con la avenida Ku'damm tenemos doble suerte. Suerte de tener a mano todo tipo de tiendas y restaurantes habidos y por haber. Y suerte de poder disfrutar de rincones tan verdes como este, a tan solo un puñado de paradas de autobús. El fin de semana nos lo tomamos bien tranquilo y para ir haciéndonos a la rutina que nos espera, nos fuimos a pasear por el bosque berlinés Grunewald.
 
 


Un plan ideal si al igual que a mí, a menudo te satura el estrés de la ciudad y simplemente necesitas respirar. Una excelente opción si te gusta salir a correr o a caminar, pues estarás rodeado de verde y tranquilidad. Excepto cuando escuches a los pájaros carpinteros picoteando los trocos de los árboles o te cruces con alguien que probablemente esté allí compartiendo tu mismo propósito.


 Mientras caminaba lo que más me apetecía era llegar a un lugar muy especial.  No es que sea ningún secreto entre los berlineses, pero el Pepe me decía que goza de unas magníficas vistas sobre la ciudad. Así que después de subir esta eterna escalera...


 ¡Tachán, aquí está: bienvenidos a Drachenberg! Me temo que de las pocas montañas berlinesas que hay y encima ni es de verdad. ¡Pero que se va a hacer! Estos 99 metros de altura dan para mucho. Además de ser el punto de encuentro de los aficionados a volar cometas (de ahí su nombre: Drachen = cometa) ofrecen una de las mejores vistas panorámicas de la ciudad.



Pero esto no se queda aquí, ya que tiene mucha historia detrás. A unos metros de aquí, se encuentra la colina Teufelsberg que está presidida por lo que queda de lo que era una antigua estación espia. ¿A qué esto se pone interesante? Se dice que esta colina fue el resultado de la acumulación de ruinas y ruinas de Berlín tras la Segunda Guerra Mundial. El objetivo: ocultar una Facultad de Estudios Técnicos nazi aún sin inaugurar. Pero resulta que lo que parecía una escabechina, se convirtió de repente en un punto estratégico que no se podía dejar pasar. ¡Dicho y hecho! Los británicos y americanos no tardaron en establecerse allí a husmear. Increíble pero cierto, ese edificio blanco y destartalado que véis en la foto de abajo, fue un auténtico nido de espias hasta 1992. Y me temo que la peor de las pesadillas para muchos de los berlineses.



Así que si tenéis la oportunidad, no lo dudéis y pasaros por este lugar tan peculiar. Vistas increíbles y mucha historia se esconden detrás de estas colinas de pacotilla, que a mí entre otras cosas me sirvieron para desconectar, hacer fotos maravillosas además de reconciliarme de una vez por todas con la ciudad.

¿Qué os ha parecido? 
¿Habéis estado alguna vez en Drachenberg?

¿Te has quedado con ganas de más? Pues sígueme en las redes sociales donde comparto mi día a día y un montón de recomendaciones más.


20 comentarios:

  1. Que sitio más bonito! Cuesta creer que este en pleno Berlín! Espero que vayamos en mi próxima visita Pepa :P

    ResponderEliminar
  2. Yo me apunto a la visita,en mi proximo viaje a Berlin.

    ResponderEliminar
  3. Es una suerte poder compaginar ciudad y campo tan fácilmente, porque no hay nada mejor que irse a la naturaleza a relajarse. Sin duda es una excursión perfecta.
    Un beso guapa y, si has estado un poco "pachucha" (por lo que te he leído) espero que estés mucho mejor.
    Muackk!!

    ResponderEliminar
  4. Pero no veas ¡cómo he vuelto de enamorada! Qué maravilla de ciudad!! Ahora mis posts te van a parecer de chiste, jijijiji, turisteo a tope!;-D
    Tengo que volver con más tiempo para dedicarme a descubrir cosas "no turistas" que siempre nos recomiendas! Besos rojos por doquier!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo sé, te acabo de cotillear en Instagram :) Esperando a ver un poco más de tu viaje....!!

      Eliminar
  5. Muchas gracias! Me he quedado con ganas de conocerlo...

    ResponderEliminar
  6. Cada vez tengo mas ganas de conocer Berlin! Un besin guapa.
    http://solaanteelespejo.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar
  7. Qué chulo, y que interesante. Lo de la estación espía es lo más.
    Besinos.

    ResponderEliminar
  8. Tu barrio se nos quedó sin ver ;(, la zona oeste es la que no nos dio tiempo! En la próxima visita ya sí, podremos prescindir del "turisteo" y dedicarnos a cosas guays, ¡¡y te preguntaré ;-P !! o igual nos podemos tomar hasta un café!!!
    Besos rojos por doquier guapa!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ohhhh! Lo entiendo porque esto es tan grande que para verlo todo necesitaríais un mes 😉 Aquí te espero para la próxima!

      Eliminar
  9. Qué paseo más bonito, pero confieso que me he quedado así *-* con ese cartel de los habitantes del bosque... qué recuerdos de viajes de estudio, de trabajo y de placer... tengo debilidad por los carteles! x)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mí también me encantan los carteles, sobre todo si son de flores o pájaros! Había un montón por todo el bosque, una pena que no se vendan :) Espero que te recuperes pronto, y todo salga bien! Besos!

      Eliminar

Este blog se alimenta continuamente de cosas geniales:
positividad, aventuras sin fin, creatividad, mundo e inspiración.
Pero su plato favorito: ¡siempre serán vuestros comentarios! ❤