""

7/6/17

Berlineando | La Columna de la Victoria

El tiempo pasa volando y no quiero perder oportunidad de ir tachando uno a uno los planes berlineses que todavía tengo pendientes. Aún más si cabe, para aprovechar a tope los fines de semana más cálidos del año y como algunos ya sabéis, porque en unos meses haré un paréntesis -eso sí, con vuelta- de mi vida berlinesa. Ya hacía semanas que no me quitaba de encima, las ganas de disfrutar de unas buenas vistas. Y es que Berlín es lo que tiene, deslumbra aún más: ¡si lo observas desde arriba!






El mirador de la Columna de la Victoria, remoloneaba entre mis apuestas. Probablemente os sonará de sobra, porque la Siegessäule está situada en pleno Tiergarten y su estatua dorada es uno de los símbolos más característicos de la ciudad. Su localización privilegiada, hace que se vea desde múltiples rincones de la ciudad. A mí me encanta observarla cuando paso en el metro de camino a Mitte y sobre todo cuando la luz del sol se refleja en ella, emitiendo esos destellos metálicos tan particulares. Sesenta y nueve metros de altura, empotrados de lleno en plena rotonda Großes Stern. Pocos sabréis que su lugar original era la actual Plaza de la República, frente al Reichstag. Pero resulta que durante la época nazi, la trasladaron al lugar actual por puro capricho estético. Y esto lo debieron hacer trozo a trozo, como originalmente se fue construyendo para celebrar las tres victorias prusianas consecutivas (1874).






¡Acceder a su mirador es toda una aventura de riesgo! Subir cientos de escalones a la redonda provoca que te cojas un mareo de aquí te espero. Y sin hablar del tema altura, que resulta demasiado evidente si te da por mirar hacia abajo en esos descansillos un tanto transparentes. Avisados estáis: las mínimas dimensiones tanto de la escalera como del mirador, pondrán vuestro vértigo y claustrofobia a prueba. Pero por el camino pensad que una vez arriba, tanto esfuerzo habrá merecido bien la pena. Vistas a la redonda sobre la ciudad, con la enorme estatua de bronce encima de tu cabeza: ¡una auténtica experiencia verla desde tan cerca!

¡Espero vuestros comentarios y hasta la próxima aventura!

Si te van las buenas vistas, quizá también te interese:
Panoramapunkt: mirador + cafetería
Un cóctel entre amigos a 203 metros de altura 

Y si te has quedado con ganas de más, sígueme en las redes sociales donde comparto mi día a día y un montón de recomendaciones más. 
  

12 comentarios:

  1. ¡Vaya mareo pillamos, sister! Pero mereció la pena sólo por disfrutar de esas vistas berlinesas 😊😊

    ResponderEliminar
  2. Buenas Pepa. Estuve viviendo 5 meses y aunque me pateé la ciudad bastante bien nunca me dio por subir allí arriba... Me lo apunto para alguna futura visita a mi querida ciudad. ¿Hay que reservar entrada en algún lado?
    Un saludo!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola! Pues una pena, porque te perdiste unas vistas tremendas. No hace falta reservar, tan solo tienes que comprar la entrada en la taquilla (3€). Saludo de vuelta!!

      Eliminar
  3. A este paso no vas a dejar ni una esquinita de Berlín sin explorar y me parece fenomenal. Sitios así hay que exprimirlos al máximo.
    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esa es mi intención 😌😌 Tienes toda la razón!!!!

      Eliminar
  4. Fantástica vista! Está claro que desde las alturas se toma una perspectiva increíble de las ciudades!!
    Besitos guapa

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Patri!! Así es, tendrás que volver! 😊

      Eliminar
  5. ¿pero cuándo se muda usted? Newyorkeando a partir de nada!!!! espero que te lo curres igual que con el berlineando!!!!!! me encaaantan tus posts!
    Besos rojos por doquier!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues en un par de meses!!! No lo dudes, no voy a parar 🗽💕

      Eliminar
  6. La vi, pero no subí... a mí me ponen ascensor o nada! XD

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo mismo pienso yo después de haberla subido a pie ☺☺
      No te imaginas que vértigo!

      Eliminar

Este blog se alimenta continuamente de cosas geniales:
positividad, aventuras sin fin, creatividad, mundo e inspiración.
Pero su plato favorito: ¡siempre serán vuestros comentarios! ❤