Un palacio que de real solo tenía el nombre, pero de lágrimas si que sabía mucho!

El Tränenpalast (Palacio de las Lágrimas, en español), era un control de seguridad que precedía a la zona de salidas de la estación de metro y trenes Friedrichstraße de Berlín entre los años 1961 y 1989. Era en esta época, cuando el muro todavía separaba la ciudad en dos partes y pocos tenían la suerte de poder salir de la parte este comunista de la ciudad, al tan deseado libre oeste capitalista.

Entrada al Tränenpalast en 1962

En la foto podéis ver a unos pocos privilegiados entrando o esperando en la entrada del Palacio de las Lágrimas: ¿Tendrían un permiso laboral? ¿O estarían despidiendo una visita familiar? ¿Quién sabe? Pero de ahí viene su peculiar nombre, pues era aquí donde muchos familiares y amigos separados por el muro, se veían forzosamente a despedirse cruzando los dedos para poder volver a verse pronto...



Actualmente este edificio se puede visitar en la calle Reichstagufer 17, justo en frente de la conocida estación de metro y trenes de corta distancia llamada Friedrichstraße. Así que si un día os pasáis por allí, no dudéis en entrar a cotillear porque además el acceso es gratuito.

¿Y cómo funcionaba este estricto punto de acceso al oeste de la ciudad?


Pues si alguien tenía la suerte de abandonar el este por el motivo que fuese, bajaba estas escaleras que están hoy en día tal cual como estaban antes...


... y a continuación les hacían el control del equipaje, porque no todo se podía llevar de un lado al otro... No fuera que algunos no volviesen y otros se capitalizasen demasiado...


Después, se pasaba por estas cabinas de control de seguridad tan extremadamente claustrofóbicas, donde la policía de turno controlaba si el pasaporte y el permiso de acceso estaban en regla...


¡Anda, si ahí está Pepa! ¿La dejarán pasar o no?


Después de que te dieran el visto bueno, se podía acceder a la estación de metro que te llevaba al oeste  de la ciudad. Qué increíble que solamente unas estaciones de metro separasen a unos de otros de vivir en libertad...


Antiguo y actual acceso a la estación de metro Friedrichstraße

Me llamó mucho la atención la historia de este matrimonio alemán que abandonó su casa del este y consiguió pasar la frontera al oeste con apenas las manos vacías. Como nunca dejaron de tener esperanza en la reunificación, enterraron sus pertenecias más valisosas bajo tierra en el jardín (en la maleta están algunas de sus porcelanas originales que enterraron) y tuvieron la suerte de que tras la caída del muro, pudieron regresar a su hogar con la sorpresa de que sus objetos de valor todavía seguían allí intactos.


Curiosos eran los consejos que las empresas de correos proponían a los que envíaban un paquete por Navidad a sus seres queridos atrapados en el lado comunista, para que éstos superarán los controles de la frontera sin problemas...



  Pero por suerte y con la caída del muro en el año 1989, este paso fronterizo quedó abierto para siempre convirtiéndose en esta interesante exposición que os recomiendo visitar, y con la que podréis conocer un trozo más de lo que fue la dura historia de algunos berlinenes durante la lucha por un Berlín libre e independiente.


Una ciudad dividida en dos y separada a la fuerza por un gigante de piedra, en la que este edificio con suelo de cemento y techo de cristal, era el único punto de unión para algunos entre el este y el oeste... Parece de película, ¿no creéis? Sin duda, el día de la reunificación la cola era bien larga, pero quién iba a resistirse a dar un paseo por el oeste...


Cola de acceso al Tränenpalast, después de la caída del muro (April 1990)

¿Qué os ha parecido? ¿Conocéis este lugar tan especial?

Podéis descubrir un poco más sobre la historia de Berlín aquí.


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Comentarios

  1. Hola. me encantó conocer a través de tus fotos este sitio tan especial y emblemático y que fue testido de tantas familias rotas y separadas... Coincido contigo que parece imposible que con unas estaciones de metro separasen a los ciudadanos de vivir en libertad con todos los contrastes que eso supone... Seguro que a ti te dejan pasar sin problemas!! ja, ja... o alomejor te retienen por contar todos los secretos..Ya nos contarás...

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    1. Menos mal que me dejaron pasar, como para quedarse y vivir ahí "a lo comunista" me daría algo....Un saludo!

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  2. Me ha encantado el post, sinceramente. Es una pena, a mi me parece increíble que todo eso llegase a pasar, es cierto que parece de película... Pero pasó.
    Lo que más me ha gustado ha sido la escalera que aún sigue intacta (me parece un acto muy simbólico y bonito) y la historia del matrimonio.

    Lady Gangas no para de repetirme cada día que me quiere pronto por allí, así que, si voy (y espero que sea pronto), no dudaré en visitar la estación.

    PD: ahora ando por solitario en este mundo Blogger. Te dejo el enlace abajo :D

    XOXO
    LadyChristina

    http://ladychristinaandthecity.blogspot.com.es

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    1. gracias, que bien que te unas a la aventura bloguer. Haz caso a Lady Gangas y nach Berlin! :)

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  3. Hola guapísima!! Como estas?? Pues me ha encantado este lugar tan curioso, se que siempre se te digo lo mismo pero esque me encantan tus comentarios!! Y las indicaciones que nos das para visitar Berlín!! A ver si me las arreglo y voy a visitarte!

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  4. Que increíble todo!
    Me quedé curiosa con los carteles de las empresas de correo para los paquetes de Navidad, decía cuántos gramos se podía enviar de cada cosa? (café, manteca?).
    Muy interesante! Besos :)

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    1. sí, lo entendiste bien! No todo se podía mandar a la parte comunista del este y tampoco la cantidad que se quisiese, horrible no? Miaus!

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  5. estupendo post, muy interesante, gracias por mostrarnoslo!

    besitos

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  6. Hola!! como siempre un post de 10, haces sentir como que estes allí mismo viendolo en directo ejje. Es un lujo. Esta entrada me ha hecho emocionar, ese sito tiene mucha historia, por desgracia mucha pena y sufrimento. Es muy injusto lo que vivieron. No tiene tiene ya nada que ver como va cambiando todo... Me ha gustado mucho las fotos, que de cosas. Un besi!!

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    1. me alegro que te guste, si vienes no te lo pierdas, un saludo!

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  7. Qué bonita historia la de los ancianos... Vivo tu emoción con descubrir cada detalle berlinés. La visita a la ciudad promete.
    http://antojadaporvocacion.com

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  8. Increible que esto haya pasado y no hace mucho. Interesantes aunque tristes historias encierran estos lugares, me gustaria algun dia poder visitar el muro , y sus alrededores.
    :)

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    1. seguro que vendrás pronto, es que te pilla lejos lejos eh?

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  9. Me encanta esta ciudad y me alegro de haberme topado con tu blog, siempre es un placer aprender más sobre este país. Llevo desde pequeña aprendiendo sobre la cultura de Alemania y sobre todo de su música je je) y ahora que estoy aprendiendo alemán por fin tengo más ganas de visitar Berlín!! Ojalá algún día se cumpla mi sueño :(
    Te sigo para no perderme nada :)
    Muack!

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  10. Que triste es la historia a veces ... gracias por enseñarnos tanto, este post me ha gustado mucho.
    Buen fin de semana bonita ;)

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  11. Hola Pepa! Esta parte de Berlín me pone los pelos de punta... me parece una historia espeluznante , pensar que durante muchísimos años familias enteras y amigos quedaron incomunicados detrás de ese muro me parece muy cruel, hoy en día es una parte más para visitar de la ciudad pero a mi cuando pasee de un lado al otro por esas calles de Berlín ¡me parecía increíble lo que pasó!
    Un buen post, me ha encantado!

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