Mi diario de viaje de carretera entre Asturias y Berlín: ruta y recomendaciones


Hace unas semanas compartía mi viaje de carretera entre Berlín y Asturias, mediante el que conocí lugares con encanto de Bélgica y Francia de manera única. Hoy me animo a hacerlo con la ruta de carretera que hicimos a la vuelta. Es decir, comparto mi diario de viaje de carretera entre Asturias y Berlín. También lo planificamos de manera comodona a lo largo de cuatro días entre Francia y Alemania. Pero esta vez, el tiempo no contó a nuestro favor y nos impidió disfrutar de algunos momentos como nos hubiese gustado. Pero aún así, logramos disfrutar mucho del viaje mientras nos alojábamos en hoteles con encanto, descubríamos lugares inspiradores y comíamos en algún que otro buen restaurante.

MI VIAJE DE CARRETERA ENTRE ASTURIAS Y BERLÍN

DÍA 1

 De Asturias a Mouleydier en la región francesa de Perigord (7 horas de ruta)

El primer día del viaje de carretera entre Asturias y Berlín, lo cogimos con un poco de desgana. Además de que se trataba del día de ruta más largo, no se me apetecía nada irme ni despedirme de mis seres queridos. Creo que solo los que viven fuera, podrán entender esa horrible sensación que te genera irte de tu tierra sin saber cuando podrás volver. Tres horas más tarde, ya se me iba pasando el disgusto mientras hacíamos un pícnic en una plantación de árboles en la localidad de Lesperon, Aquitane. Y sin saberlo, ese fue el único día del viaje que íbamos disfrutar del sol.


Nuestro objetivo del día era llegar al Hotel Château Les Merles et ses Villas, un lugar rodeado de viñedos y en el que habíamos reservado una mesa para probar el menú gourmet que ofrece su restaurante. Por cierto, estaba realmente rico y os lo recomiendo muchísimo. El alojamiento es muy acogedor y dispone de todo tipo de comodidades: piscinas y hasta campos de golf incluidos. Pero debido a la lluvia, no pudimos disfrutar de sus instalaciones.


DÍA 2

 De Perigord a Solutré-Pouilly en Francia (5 horas de ruta)

Tras desayunar en el hotel, hicimos una parada espontánea para comprar la comida del día en un área comercial de la zona. Durante los viajes nos gusta mucho comprar en las tiendas locales porque entre otras cosas, conocemos algo más de la cultura. En este caso, de la francesa. Nos fuimos de allí con unos bocadillos riquísimos y unos pasteles Eclairs. Y justo eso, fue lo que almorzamos unas horas más tarde en nuestro pícnic del día que hicimos en una zona conocida como Les Salles.

El objetivo del día era llegar a Solutré-Pouilly, un pueblo con mucho encanto en la región de Borgoña. Está en la cima de una colina llena de viñedos. Si tenéis oportunidad os recomiendo visitarlo y al igual que nosotros, alojaros en el Hotel Chez Romain. Se trata de un alojamiento en el que el trato es muy personal y cuidan hasta el último detalle. Hasta nos reservaron una mesa para que disfrutáramos de un menú degustación auténticamente francés. El restaurante se llama La Courtille y cenar allí fue una experiencia increíble que ojalá podamos volver a repetir.



DÍA 3

 De Solutré-Pouilly a Nürnberg en Alemania (7 horas de ruta)

El tercer día fue el menos interesante del viaje porque sabíamos que regresábamos a Alemania. Y la verdad, no teníamos muchas ganas. Después de desayunar tranquilamente en el hotel y comprar algunos de sus vinos (porque el propietario tiene su propio viñedo), nos pusimos en ruta. Al ser domingo, todo estaba cerrado y fue imposible encontrar un lugar abierto para comprar un café o algo de comida para el día.


En tan solo unas horas, Alemania nos recibía con un tiempo invernal total y muchísima lluvia. De camino a Nürnberg quedamos con unos familiares para merendar algo y ponernos al día porque hacía bastante tiempo que no nos veíamos. Al final nos liamos y llegamos al destino del día más tarde de lo que debíamos. Esta vez, nos alojamos en un apartamento en el centro de Nürnberg que me gustó mucho. Por si os interesa, se llama Melter Hotel & Apartments - a Neighborhood Hotel y está en la famosa calle peatonal Königstrasse.




DÍA 4

 De Nürnberg a Berlín (4 horas y media de ruta)

El cuarto día nos despertábamos con pocas ganas de volver a Berlín. Tras disfrutar del mejor desayuno del viaje en el hotel, nos fuimos a dar un paseo por los alrededores. El hotel está muy bien ubicado y desde la ventana de la habitación se podía ver la famosa iglesia Lorenzkirche. Además era lunes y había mercado semanal justo alrededor de ella.


Nürnberg es una ciudad que ya conocíamos y aunque teníamos ganas de recorrerla de nuevo, el mal tiempo y el frío nos quitó un poco las ganas. Así que antes del mediodía ya estábamos de camino a Berlín. Como el trayecto no era nuevo para nosotros, decidimos ir haciendo balance de todos nuestros nuevos descubrimientos y deseando que pronto podamos disfrutar de otra gran aventura como esta.




Y aquí van las conclusiones finales:

- Otra experiencia que nos permitió conocer regiones francesas de manera única.

- El mal tiempo hizo que las paradas fueran menos interesantes y esta ruta se nos hizo menos amena que la de la ida entre Berlín y Asturias.
 
- Siempre tuvimos mejores experiencias en los hoteles franceses más pequeños que en los más lujosos conocidos como Château. Son excesivamente caros y tanto el trato como las instalaciones no son mejores.

- Gastamos un total de 240 € en gasolina y otros 112 € en peajes. Más o menos, lo mismo que en el viaje de ida. Es importante que sepáis que en estos sitios solo admiten tarjetas de crédito o efectivo, pero no monederos electrónicos o tarjetas de débito.

- No hubo ningún tipo de control fronterizo entre los países.

- En Francia se necesita pasaporte COVID para todo: alojarse en hoteles o comer en terrazas de cafeterías o restaurantes. Ellos usan la app TousAntiCovid, pero te servirá cualquier certificado que sea digital y se pueda escanear.

- En la Francia más rural, solo hablan francés. Vaya, algo lógico y normal. En nuestro caso, al no tener grandes conocimientos de francés, se nos hizo muy difícil pedir en algunos restaurantes. ¡Pero lo logramos!

- Disfrutamos muchísimo del viaje, pero si tuviera que quedarme con una de las rutas de carretera entre Berlín y Asturias, elegiría la de la ida. Aunque esta también tuvo su encanto y os animaría a hacerla si estáis pensando en viajar entre Alemania y España o viceversa.

¡Y esto ha sido todo! Espero que os haya gustado e inspirado. ¿Qué me decís? ¿Os gustan los viajes de carretera? ¿Habéis viajado alguna vez entre España y Alemania en coche? ¿O viceversa? ¿Qué tal la experiencia? ¡Espero vuestra respuesta en los comentarios! Y de paso, os mando un abrazo.

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Comentarios

  1. Ya imagino que tuvo que darte mucha pena marchar... pero mejor hacerlo en una ruta tan bonita como esta que en un triste avión (; Las fotos con cielos nublados tienen un encanto especial, y esa de las paredes amarillas me parece perfecta en cuanto a color y composición! Me llama mucho la atención que la iglesia de Nürnberg tenga ladrillos de diferentes tonos en las torres que parecen puestos de forma aleatoria.

    ¡Besotes y buen fin de semana!

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    1. ¡Eso también es verdad! Lo de los ladrillos diferentes es muy común es los edificios de los cascos antiguos alemanes. Y les da aún más encanto. ¡Buen fin de semana!

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  2. ¡Hola!
    Me encanta visitar tu Blog y encontrar nuevos destinos, las fotos son espectaculares y me alegra mucho que hayas disfrutado tanto de la experiencia de visitar estos hermosos lugares.

    ¡Nos seguimos leyendo!

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  3. ¡Menudo viajazo! Aunque fuera de regreso y os pillara mal tiempo, se adivina que los pueblecitos y las paradas valieron la pena :)

    Un besote enorme, ¡a por la siguiente aventura!

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  4. El de ida me encantó! Este creo que un poco menos, pero tampoco pinta mal!
    feliz finde guapa!
    S

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    1. Me pasó lo mismo, el de ida me gustó y lo disfruté mucho más.
      Pero ahora ya lo sé...¡Un abrazo!

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  5. Precioso!!
    me encanta mucho tus fotografías.
    Refleja detalles que más de una vez pasa desapercibido
    Besos ♥

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  6. ¡Holaaaaa!

    Ay me encanta este viaje, que maravilla, todas las fotos que has puesto son una pasada y me dan muuuucha envidia jaja :D

    ¡besos!

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  7. Lo que me alucina es que encontráis hoteles preciosos y con mucho encanto en cualquier sitio al que vais. Me ha encantado seguir tu viaje (tanto por el blog como casi en directo por instagram).

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