Mi diario de viaje de carretera entre Asturias y Berlín 2022: rutas y recomendaciones


Hace unas semanas compartía mi viaje de carretera entre Berlín y Asturias y hoy me animo a hacer lo mismo, pero con el de la vuelta. Volver a Alemania siempre me cuesta mucho, por lo que me propuse buscar destinos que me motivaran y amortiguaran un poco esa vuelta a la realidad. ¡Y creo que lo conseguí! Pues disfruté un montón de los paisajes de la Francia rural, pasé un par de días descubriendo París y visité una ciudad holandesa por primera vez. Me habéis preguntado si tengo la intención de repetir lugares y alojamientos en mis futuros viajes entre Alemania y España en coche. Por ahora, se me apetece descubrir nuevos destinos. Aunque, tengo una lista de mis alojamientos favoritos para poder acudir a ellos si lo necesito. Y entre ellos, están algunos de los que os hablaré a continuación. Os los recomiendo mucho, ya viajéis en coche o no.

MI VIAJE DE CARRETERA ENTRE ASTURIAS Y BERLÍN: VERANO 2022

DÍA 1

 De Asturias a Lussac (Francia): 6 horas y veinte minutos de ruta

La primera parada del viaje la hicimos en un pueblo francés rodeado de viñedos y no muy lejos de Burdeos. Se llama Lussac y aunque es un lugar pequeño que se puede recorrer en pocos minutos a pie, tiene un encanto especial. Nos alojamos en el hotel familiar Pavillon des Millésimes que aprovecho para recomendaros. Sin duda, el lugar perfecto para recuperarnos de una larga jornada de carretera. Algo que agradecí es que ofrecía la cena que por cierto, fue la mejor de todo el viaje. La habitación era muy bonita y tenía vistas al jardín donde había una piscina. Por allí, también se paseaban las mascotas del hotel: tres gatos y dos perros adorables con los que (probablemente más a mí que a ellos) me gustó mucho pasar el tiempo.



DÍA 2

 De Lussac a París con parada en Saint-Émilion (Francia): 6 horas de ruta

Empezamos este día de ruta con un buen desayuno y dando un paseo para conocer Lussac. No fue difícil dar con una panadería donde comprar el almuerzo: Boulangerie la mir du gout (15 Av. Gambetta). El objetivo del día era llegar a París, pero antes queríamos visitar los alrededores: famosos por sus pueblos medievales de arquitectura rocosa, su gastronomía y tradición vinícola. 




Espontáneamente decidimos visitar Saint-Émilion, uno de los pueblos más bonitos de Francia que nos quedaba a tan solo quince minutos de distancia en coche. Pasamos una hora recorriéndolo, hasta que empezó a llover y tuvimos que refugiarnos en una cafetería. Creo que merece mucho la pena hacerle una visita. Desde allí, condujimos del tirón hasta París. Llegamos al anochecer y tras aparcar en el parking de la calle Rue Bac de Montalembert (que encontraréis como Saemes Parking Bac Montalembert), buscamos el hotel: K+K Hôtel Cayré Saint Germain des Prés. Después de dejar el equipaje, fuimos a dar un paseo por el Boulevard Saint-Germain y cenamos en el Cafe Louise (155 Bd Saint-Germain). Aunque en realidad, en París nos quedamos dos noches. Y en este post os contaba mi experiencia al detalle: Un día y medio en París | Guía personal y experiencia llegando en coche.



DÍA 3

 De París (Francia) a Maastricht (Holanda): 4 horas y media de ruta

Tras despertarnos, fuimos a desayunar a una cafetería con mucho encanto que se llama NOIR (9 Rue de Luynes). Queríamos evitar el desayuno del hotel que además de carísimo, no nos resultaba nada apetecible. Tocaba despedirse de París aunque con la sensación de que pronto volvería por allí. La experiencia dejando el coche en el parking fue buena, pues se encontraba cerca del hotel y nos resultó fácil de entender. En cuanto al precio por dejar el coche en un parking de París: pagamos 60 euros por dejarlo un día y medio. 





Ya en el coche, nos esperaba el día de carretera más corto del viaje. Poníamos rumbo a Holanda, mientras atravesábamos parte de Francia y Bélgica. Nuestro destino del día era Maastrich, una ciudad universitaria descrita como la menos neerlandesa de los Países Bajos. Nos alojamos en Cousins Boutique Hotel, un alojamiento familiar con un trato muy agradable y cercano. Lo que hace a este hotel tan original, es que cada habitación homenajea a un miembro de la familia. Es decir, tanto en la decoración como en el diseño de las habitaciones se refleja su personalidad. La nuestra era la habitación de la tía Grace y en ella predominaba el color blanco, los perfumes y las perlas.



La tarde que pasamos en Maastricht fue más que suficiente para recorrer la ciudad y hacernos una idea sobre ella. Me gustó mucho la plaza Vrijthof donde se encuentra tanto la Basílica de San Servacio como la iglesia gótica Sint Jans que tiene una torre roja de 70 metros de altura y que podéis ver en la última foto. Desde allí comienzan varias calles llenas de cafeterías, tiendas y restaurantes muy acogedores. Y si se sigue adelante, se llega rápidamente hasta la orilla del río Mosa y el puente de San Servacio desde el que disfruté de uno de los mejores atardeceres del viaje.




DÍA 4

De Maastricht (Holanda) a Berlín (Alemania): 7 horas de ruta

Tras disfrutar de un desayuno espectacular en el hotel donde predominaban los productos locales, tocaba poner rumbo a Berlín. Un día en el que no hicimos mucho más que parar a echar gasolina o almorzar en una típica área de servicio alemana. Sin olvidar, que aprendimos cómo son las reglas de circulación en Holanda: no se puede conducir a más de 100 km por hora en las autopistas entre las seis de la mañana y las 7 de la tarde. Algo que agradecí porque la inexistencia de límite de velocidad en parte de las autopistas alemanas, es algo que considero muy estresante. ¿Os pasa igual?
 


Conclusiones finales:

Una parada: el paseo por el pueblo Saint-Émilion.

Una experiencia: el atardecer con vistas al río Mosa en Maastricht.

Un alojamiento: el hotel Cousins Boutique Hotel en Maastricht.

Un restaurante: la cena en la terraza del hotel Pavillon des Millésimes en Lussac.

Una tienda: la librería y papelería L'Ecume des Pages en París.

Volveré a repetir: hacer una parada de un par de días en París.

Nunca repetiría: no volvería a alojarme en el hotel de París, pero sí me quedaría en la misma zona.

Costes aproximados de gasolina para viajar entre Asturias y Berlín: saliendo con el depósito casi lleno, gastamos aproximadamente 280 euros.

Costes aproximados de peajes para viajar entre Asturias y Berlín: 15,20 euros en el País Vasco y 90,80 euros en Francia. En total: 106 euros.


¡Y hasta aquí ha llegado el post de hoy! Espero que os haya gustado e inspirado. ¿Soléis viajar por carretera? ¿Conocéis alguno de los lugares que formaron parte de mi viaje? ¿Cuál de ellos? ¡Espero vuestra respuesta en los comentarios! Y de paso, os mando un abrazo.

Como siempre, os espero en Twitter e Instagram donde os enseño lugares con encanto de Berlín y todo lo que me inspira en mi día a día. Y si queréis recibir contenido exclusivo, podéis suscribiros a mi Newsletter.

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Comentarios

  1. Al ver las fotos me he sentido en un cuento, ¡qué paisajes más bonitos! Además de que siento debilidad por París y los pueblecitos de aire medieval y recuerdo con cariño mis viajes a Holanda.

    Gracias por este maravilloso viaje, deseando ver el siguiente.
    ¡Un abrazo grande!

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  2. Me ha encantado tu post esta lleno de fotos hermosas al igual que todos tus outfits y como siempre muy informativo y completo. Aunque no estoy en Europa si me gusta viajar por carretera.

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