¡Una escapada inolvidable por el bellissimo Süd-Tirol italiano!

Hace unas semanas tuve la suerte de pasar en familia unos días estupendos en el encantador Tirol italiano. La verdad es que me sorprendió mucho tanto el verdísimo paisaje como el buen ambiente de la zona, y sobre todo se me hizo raro que casi todos hablasen alemán e italiano. Era como estar en un mini país: en la ciudad una especie de Italia "a la alemana" o en las montañas una Alemania "a la italiana". La cultura italiana se vive paseando por las calles, a medio día en las terrazas y al sol con una copa de Aperol Spritz y un buen aperitivo en buena compañía. Sin embargo, lo que se escucha mayoritariamente es alemán: claro, para mí perfecto. Y es que el Süd-Tirol se caracteriza por ser un lugar donde la calidad de vida es bastante alta y es conocido internacionalmente como un paraíso exclusivo para veranear. ¿Queréis conocerlo conmigo?



Nuestro hotel estaba en una pequeña y animada ciudad que se llama Bozen. Tiene un casco antiguo modesto y adorable lleno de callejuelas con tiendas a cubierto en portales llenos de arcos de piedra. Me sorprendió que había de todo, era casi como ir de compras en España (¡sí!). Pero con lo que más disfruté, fue con su mercado durante la mañana del sábado. Compramos bien de cosas (salamis de todas las clases, tomates secos, especies...) y todo ello casero, para poder preparar recetas típicas italianas ricas ricas a nuestra vuelta a Berlín y así recordar nuestra bonita escapada. Tanto el Pepe como yo lo tenemos bien claro: en cuanto podamos volvemos. ¡Ah bella!




Lo bueno de alojarse en Bozen, es que puedes moverte muy bien por la zona y conocer muchas ciudades y pueblos que no tienen desperdicio. Nosotros hicimos el viaje en coche desde Múnich, lo que nos facilitó mucho las cosas a la hora de movernos de lugar en lugar.


El segundo día visitamos Meran, uno de los lugares más bonitos que he conocido. Un paraíso lleno de callejuelas comerciales y locales adorables donde tomar un tentempié después de tantos descubrimientos. Una ciudad conocida internacionalmente por su turísmo de calidad, y sus balnearios. Su puente de piedra (Steinerner Steg) es como sacado de una película, y pasear a orillas del cristalino río Passer es la manera perfecta de terminar la tarde si hace buen tiempo.

 
 

Pero esto no fue todo, porque el verdadero objetivo del viaje era hacer la famosa ruta del vino a través del pueblo Caldaro, o Kaltern en alemán. Un lugar lleno de vitalidad, y de casas impresionantes, donde cada familia tiene su propia cosecha de uva para hacer su vino. La gente es abierta y amable, y se nota a primera vista lo bien que se vive en esta zona. La verdad es que tuvimos un poco de mala suerte porque llovió casi todo el día, pero aún así nos lanzamos a la aventura.  Desde el mediodía hasta casi la noche de taberna en taberna y de refugio en refugio, probando los vinos y degustando las delicias caseras tan ricas que se ofrecían con motivo del gran evento. Si os animáis a participar, podéis encontrar toda la información sobre la próxima Weineandertag durch Kaltern aquí. Qué buen día pasamos y hay que ver la energía y vitalidad que tienen estos alemanes. No sabía que se podían hacer tantísimas cosas en tan solo una tarde... Mi recomendación: visitar la bodega y restaurante familiar Weingut Wastlhof. Comida y vino riquísimo, y lo mejor: unas vistas espectaculares a los alpes. Y si no me creéis comprobadlo por vosotr@s mismos pinchando aquí. ¿Os he convencido? Yo creo que sí.





Y después de tanta aventura y con las pilas bien recargadas, el tercer día visitamos la ciudad de Trento. El lugar más "a la italiana" de todos los que visitamos y ideal para pasear tranquilamente entre sus vivas callejuelas y disfrutar de un café con un "pasticcini". Una ciudad muy bonita con una espectacular "Piazza Duomo" que encontraréis en el centro de la ciudad llena de casas coloridas y presidida por su majestuosa catedral. ¡Chao bella!




   Un viaje de cuatro días muy intenso pero que repetiría ahora mismo. Así que si tenéis la ocasión de viajar a alguno de estos lugares del Tirol italiano no lo dudéis y más si es en primavera, pues la temperatura es ideal (y más si vienes de Berlín) y tanto las flores como el verde de las montañas que rodean a las ciudades situadas en valles, hará el viaje aún más especial. Para llegar hasta allí, os recomiendo volar hasta Innsbrück o Múnich y desde allí hacer el viaje en un coche de alquiler (la duración es aprox. de una hora y media, el doble si salís de Múnich). No os perdáis las vistas a través de Austria son una maravilla...


¿Qué os ha parecido? ¿Ya conocéis el Tirol italiano o algún lugar similar? Pues si no es así, no esperéis mucho más y ¡a disfrutarlo!

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Comentarios

  1. Bellezaaaa total! que lugar increible, algun dia ......
    Gracias por compartir este paseo, me encanto!
    :)

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  2. Yo no lo conozco pero las fotos invitan a conocerlooooo....
    Un beso y buen finde desde Study Moda by Estefanía

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  3. Hola: me encantó conocer a través de tus fotos el Tirol italiano. La verdad es que creo que he viajado muy poco. Tu nos descubres estancias ideales. Ya veo que disfrutaste mucho de este viaje a unos lugares con tanto encanto. Ya lo resumes tu: una escapada inolvidable. Seguimos en contacto

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  4. Que bonito!!
    Nunca he estado en estos pueblecitos pero con lo que me gusta Italia iré seguro!:)
    Hace nada que hemos estado en Munich y nos enamoró esa ciudad, que bonita es!
    Así que en cuanto podamos volver o ir a Italia de nuevo, intentaré ir unos días por esos pueblos!

    De hecho uno de mis mejores amigos estubo de erasmus en Trento y volvió encantado, aunque nunca fuí a verle.... que lástima!jeje

    un beso!:)

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